Felices campañas electorales 2016

¿Conoces a Werevertumorro, Callodehacha, Chumel Torres? Aunque haya sido como eco lejano, seguro has oído hablar de ellos y consumido alguno de sus mensajes.

Hace años, con la explosión demográfica de la población digital, muchos de ellos se fueron posicionando como individuos con gran poder de convocatoria e influencia dentro de cierto tipo de audiencias. Los famosos “influenciadores” estuvieron justo en el momento indicado, lograron empatizar con sus seguidores e hicieron lo que muchos otros no pudieron: tener una voz y ser escuchados, ser portadores de una identidad que parecía perdida. Fueron vistos como mesías digitales.

Algunas de estas personas decidieron capitalizar su imagen, de otros tantos ni siquiera fue decisión propia. Llegaron Sprite, Nike, Té Arizona, infinidad de marcas dispuestas a pagarles por pequeñas apariciones en sus canales de YouTube o timelines.

Construyeron comunidades impresionantes de miles de seguidores. ¿Te imaginas el poder que estos individuos tienen? ¿De dónde vienen estas personas? ¿Cómo se convirtieron en los personajes que ahora conocemos? ¿Qué tipo de patrocinios aceptan a cambio de compartir los mensajes que las marcas quieren? ¿Tienen idea de la responsabilidad que implica propagar un mensaje a miles de personas que consideran verídica e irrefutable su opinión?

Vale la pena hacerse este tipo de preguntas, sobre todo cuando ellos también son una tuerquita en el sistema, sin embargo, su función es otra. Al final, también son un medio de comunicación.

Me ha costado tiempo, pero he aprendido a poner en tela de juicio lo que leo, escucho y veo. Porque por más seguidores que una persona tenga en Twitter, no me convencen sus argumentos si no están fundamentados; porque por más vistas que tenga su video en YouTube, no implica que lo que esté viendo sea real. Todo es parcial. Todo lo que tú lees, ves y escuchas, viene desde la óptica de una persona que no eres tú.

Creo que si todos fuéramos más críticos y analizáramos concienzudamente los mensajes que percibimos, nuestra toma de decisiones sería un poco más libre. No estamos exentos de ser manipulados por nadie, pero estaríamos construyendo nuestra consciencia.

Piensa esto: si un influenciador como Callodehacha o Werevertumorro pueden aceptar $100,000 pesos de una marca que desea patrocinarlos veladamente, ¿qué los detiene para no hacerlo así con partidos políticos, con entidades federales, con iniciativas mañosas cuyos fines son los de manipular?

Mi única invitación aquí es la siguiente: informémonos y no creamos todo lo que percibamos. Seamos críticos. Cuetionémoslo todo. Seamos tolerantes pero no nos dejemos manipular. Escuchemos y analicemos los motivos de las personas. Tal vez eso nos ayude a ver mejor.

Felices campañas electorales.

callodehacha-manipulador

Tal vez también te interese esto...

6 comentarios

  1. Me gustó, siempre has tenido la habilidad de escribir y narrar lo que piensas, !! Felicidades!! …. Y de igual manera el tema me resultó atractivo y estaré tomándolo en práctica!

  2. Mi querida Fer, es un gusto leerte y saber que dices verdades me hace feliz. Ojalá te leyeran más y lo pusieran en práctica. Pero el pri (con minúsculas) ganará por el voto duro de los sin techo, o con hambre, y que están así porqué el pri necesita sus voto. Hay que buscar como llegar a ellos, todo lo demás no tiene importancia, en las redes el pri se sabe perdido, pero en na pobreza gana y hay 50 millones de pobres. Un abrazo

    1. Querido profe Martín, es una tristeza, pero tiene toda la razón. Llegar a las personas que siguen representando números a favor de la derecha, es mucho más complicado para iniciativas que no seas priístas. Es un trabajo que tienen bien dominado. ¿Cómo le hacemos? ¿Cómo llegar a esas comunidades? Le agradezco mucho sus comentarios y espero que podamos seguir platicando sobre este tema. Le mando un fuerte abrazo, profe.

  3. Hola Fernanda, que gusto saludarte.
    Tuve la oportunidad de conocerte en el taller que impartiste de Social Media en el evento de la Jornada de Mkt, realizado en la UT Cancún.
    Esla primera vez que entro a tu blog, y leo tus artículos, (muy buenos por cierto)y me gustó este, muy preciso, ahora en estas campañas, que por cierto he estado escuchando mucho el tema de los blogueros pagados por los políticos, para generar influencias y “empatía” (entre comillas, porque en realidad la mayoria son unas lacras) hacia los partidos.
    Me gustó mucho esto: “Creo que si todos fuéramos más críticos y analizáramos concienzudamente los mensajes que percibimos, nuestra toma de decisiones sería un poco más libre.”

    Saludos 🙂

    1. ¡Ay! No había visto tu comentario, José. Muchas gracias por tomarte el tiempo de leerme y compartirme tus comentarios. ¡Abrazos! PD. No te olvides de votar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *