Llueva, truene o relampaguee… ¡Isla Mujeres es precioso!

Mi primera escapada del 2017 fue a Isla Mujeres. Todo planeado de un día para otro porque así ocurren algunas aventuras. Miguel y yo agarramos nuestros tiliches, nos subimos a las bicis y emprendimos la rodada hacia el embarcadero de Puerto Juárez con todo y lluvia. Hacía frío, la verdad, pero eso no impidió que nos divirtiéramos como chamaquitos.

El mejor pescado a la tikin xic que he probado

Después de un cruce empapado de Cancún a Isla Mujeres en donde fue inevitable recordar la bella escena de Leo DiCaprio congelándose en brazos de Kate Winslet, Miguel y yo emprendimos la rodada hacia nuestra primera parada estratégica para recargar energía: Playa Lancheros, la Casa del Tikin Xic. ¡Nombre! Por $240 MXN nos sirvieron uno de los pescados más sabrosos que he probado. Justito nos alcanzó para dos personas: pescado, ensalada y un arroz llenador.

Este restaurante está frente a la playa, así que la vista es espectacular. Aún con frío y lluvia, el mar se veía precioso y disfruté mucho mecerme en los columpios en lo que el guacamole y las respectivas chelas llegaban. ¡Comimos delicioso! Además, tuvimos suerte de llegar justo cuando la banda tocaba en vivo. Por supuesto, voy a volver.

Hospedaje en el centro de la isla

Como se nos ocurrió viajar en temporada alta, las opciones de hospedaje que encontramos no eran lo que se dice baratas y acampar no era opción por las condiciones del clima. Encontramos una oferta en el Hotel Villas Coco Paraíso, ubicado en el centro de Isla Mujeres. Pagamos poco más de $2000 MXN por la estancia. Me acomoda mucho hospedarme en un hotel tipo villa cuando viajo en modo austero porque puedo comprar mi propia comida y cocinarla en el mismo hotel. Aunque solo nos quedamos una noche, me pareció muy útil contar con cocina equipada. La cafetera y el microondas nos salvaron la vida.

Hotel Villas Coco Paraíso – Isla Mujeres

Oscar’s Pizza

Por el clima no nos atrevimos a salir a pasear de noche en las bicicletas. No había ninguna opción cercana para cenar, así que preguntamos en recepción y nos recomendaron pedir comida a Oscar’s Pizza, uno de los restaurantes más populares de Isla Mujeres. ¡Pos va! Dijimos. No es que hubiera de otra, ¿verdad? Pedimos la Oscar’s special.

En estos casos sé que debí tomar foto a la susodicha, pero estaba tan rica… Jamás había probado una pizza así: base de masa delgadita, mezcla de albahaca, espinacas, aceitunas negras y verdes, carne molida, queso y quién sabe cuánta delicia más, todo esto cubierto por una crocante tapita de masa con ajo y queso. ¡No, no, no!

Encontré esta foto de TripAdvisor porque tienen que ver de qué hablo. © Ibreckenridge0322

La pizza, además de deliciosa, nos alcanzó para cenar, desayunar y comer. Como guerreros que somos, no necesitamos nada más. Fue hermoso.

Rodada matutina en Isla Mujeres

Cargados de energía, nos fuimos a recorrer Isla Mujeres en bicicleta. Agradezco mucho haber llevado bici de montaña, con tantas subidas y bajadas, me hubiera cansado mucho. Paseamos por toda la isla: la rodeamos, nos metimos entre sus callecitas y nos detuvimos a contemplar la belleza de Isla Mujeres. Por supuesto, lo mismo se puede hacer con un carrito de golf pero, la verdad, no es tan divertido como pedalear a toda velocidad con el viento caribeño rozando los cachetes.

Punta Sur y los rayos del sol asomándose tantito

¡Paseamos por toda la isla! Desde Punta Sur hasta Playa Norte, los colores de las fachadas isleñas nos decoraron el camino. Tiendas, gente paseando, motonetas, bicicletas… señores vendiendo cocos. ¡Todo es bonito en Isla Mujeres!

Aprovechando el recorrido, nos dimos una vuelta por la Tortugranja en donde Miguel fue mi guía personal y me contó datos bien interesantes sobre el funcionamiento del lugar, rescate y liberación de tortugas. Muy noble labor de conservación de las tortugas marinas, pero aquí tengo que comentar dos cosas que no me gustaron mucho: la primera, entiendo que los peces que se resguardan en las peceras están ahí con fines educativos, pero el espacio de los contenedores era muy reducido para el tamaño tan grande de los peces. Si alguien sabe la razón de esto, por favor déjeme un comentario para comprenderlo.

Lo segundo: afuera de la Tortugranja, justo en la entrada, había un par de puestos que vendían estrellas de mar. No me pareció muy coherente, francamente, pero entiendo que habrá regulaciones al respecto. Al menos eso espero.

De la Tortugranja pedaleamos otro rato y, antes de regresar a casa, nos fuimos por un helado en lo que llegaba nuestro ferry.

Consejo de vida: ¡Explora tu entorno!

Escapadas como esta me llenan de energía. Me he propuesto conocer cada rincón del bellísimo Quintana Roo, es mi casa y quiero descubrirla y presumirla con el mundo. Si tienes la fortuna de vivir en este estado: conócelo, sal de tu casa y aventúrate. No es necesario tener un gran plan, mucho tiempo o una billetera rebosante para disfrutar del paraíso.

Dicho lo cual, van algunas fotos que logré capturar en mi fin de semana en Isla Mujeres. Mientras escribo estas líneas, me tomo el tercer café del día y escucho el álbum I See You de The XX. ¡Gracias por leerme! Les mando besos. 😘

Casita tropical
Murales de Isla Mujeres
Hermosa vista desde Punta Sur

Cocos afuera de la Tortugranja
Coloridas calles de Isla Mujeres

Tal vez también te interese esto...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *