Conociendo la Zona Sur de Quintana Roo – Bacalar, Kohunlich, Dzibanché, Kinichná y Chetumal

Es bien sabido que hay que juntarse con las personas que le dicen “sí” a los viajes, las aventuras y a las nuevas experiencias. Marhu, querida amiga, fue la organizadora de este viaje para celebrar su cumpleaños en Bacalar. ¿Cómo decir que no a un plan así?

Marhu tuiteando cómodamente en una sillita de la Galería de Arte “El Manatí”.

¿Cómo llegar a Bacalar desde Cancún?

Aquí es muy sencillo llegar, hay de dos: o tomas transporte que sale directo de la terminal de autobuses ADO de Cancún o Playa del Carmen o Tulum; o te vas en automóvil propio. La ventaja de conducir tú mismo es la movilidad que implica llevar carro propio para explorar el camino, además, las carreteras de Quintan Roo no son muy complejas y la señalética es clara, para llegar a Bacalar, se conduce por la carretera federal Cancún-Chetumal. El recorrido aproximado es de 5 horas desde Cancún, de 3 a 4 horas desde Playa del Carmen y de 2 horas desde Tulum. Naturalmente, la recomendación es manejar descansado y hacer paradas para abastecerse de alimentos y bebidas.

Preciosa vista de la Laguna de Bacalar desde el muelle del hostal Magic Bacalar.

Campamento en Bacalar

Después de analizar varias opciones, elegimos Magic Bacalar, un hostal con área para acampar en Bacalar. Lo elegimos por las opciones de recorridos que ofrece y por las tarifas. El precio por noche por persona es de $175.00 MXN por una tienda ya instalada, con sábanas limpias y almohadas. Otra de las ventajas de este camping es que cuenta con área techada, genial por si llegara a llover.

La vista de la Laguna de Bacalar que tiene este hostal es increíble, una de las mejores por lo que pude ver. Nuestra estancia incluyó desayuno mexicano (huevos con frijoles, tortillas, café y frutas) o continental (pan con mantequilla y mermelada, frutas y café).

Recorrido en lancha por la Laguna de Bacalar

Me encantó cómo conseguimos este tour. Salimos del campamento Pepe, Eli, Marhu y yo rumbo al Fuerte de San Felipe de Bacalar y en el camino nos abordó Eduardo, un señor en moto que nos ofreció el recorrido.  En este, visitaríamos el Cenote Negro, el de Cocalitos, la Isla de los Pájaros y el Canal de los Piratas (clásica bajada para embadurnarse con arcilla y verse guapo). Pagamos $200.00 MXN por persona por un recorrido de dos horas.

La vista de la laguna es hermosa y el recorrido por la costera de Bacalar es muy bonito. Si tienes oportunidad, hazlo. Vale la pena.

El recorrido lo tomamos a las 4:00 PM, a penas alcanzamos buena luz del Sol.

La comida de Bacalar… Nada espectacular

Aquí sí me quedó a deber Bacalar. Solo en dos ocasiones se destacó: en un puesto escolar en donde comí chilindrinas y salbutes; y en La Piña, un puesto de jugos orgánicos y quesadillas con tortillas hechas a mano en donde todo estuvo rico. Sin embargo, visitamos un restaurante del centro llamado Savora y, aunque las pizzas están sabrosas, el servicio es bastante deficiente. Volvería solamente si no hubiera otra opción para comer en Bacalar. También fuimos a El Pez de Oro. Nuestro plan original era ir al restaurante La Playita, pero estaba cerrado, así que terminamos en este otro lugar. El restaurante tiene muy poco personal, así que el servicio es lento. Miguel y yo optamos por pedir solo una cerveza. Salvo por la vista bonita que tiene hacia la laguna, yo no recomendaría El Pez de Oro.

En La Piña nos fue genial. La quesadilla de tinga estaba buenísima.

Al parecer le falta mucho a Bacalar en este rubro, tendré que volver para probar la comida en La Playita y la pasta de Bertilla. Dicen que ahí sí se come rico. Habrá que ver.

Zonas arqueológicas de Kohunlich, Dzibanché y Kinichná

Como casi siempre pasa en los viajes, no teníamos planeado hacer este recorrido. Pero PptoTravel nos lo antojó a todos y pues, como va, lo hicimos. Al principio nos ofrecieron hacerlo en un tour privado, pagando $850 MXN por persona. Aunque no sonaba mal por el tema de comodidad y transportación, decidimos que lo más económico y divertido sería rentar un auto. Nos recomendaron la arrendadora Bacalar XP y todo excelente. La renta de un auto Aveo para 5 pasajeros por un día nos salió en $990.00 MX más depósito reembolsable; de la gasolina solo pagamos $500.00 MX y, como fuimos en domingo, entramos gratis a los tres sitios arqueológicos. Rentar un auto conviene, la verdad.

Rentar un auto desde Bacalar es muy conveniente, sobre todo, porque ahorramos mucho dinero y pudimos explorar más del Sur de Quintana Roo.

Primero nos dirigimos a Kohunlich, el único de los tres lugares del que ya había escuchado antes. ¡Es enorme! Su nombre en español es Lomerío de Corozos (Kohunlich proviene del inglés, aunque no lo creas) y, los corozos, son los frutos que dan las enormes palmeras que verás en el sitio. Son altísimas e imponentes. El nombre original del sitio se desconoce.

Kohunlich fue concebido como centro habitacional y ceremonial. En este lugar se encuentran los edificios 27 Escalones, el Palacio y el Templo de los Mascarones, entre otros.

Dzibanché y Kinichná se encuentran a unos 20 minutos de Kohunlich, ambos, muy cerca el uno del otro. Si quieres llegar, solo sigue los letreros de la carretera: deberás tomar la entrada a Maracay y seguir todo derecho. Para que no te pierdas, mejor dale clic aquí. En la arquitectura de los sitios se puede observar la fuerte influencia del Petén. Aquí se aprecian estelas con jeroglíficos mayas que no sé qué signifiquen, pero por lo que leí, representaban la vida de los personajes más importantes de la zona. Quiero investigar más, por supuesto.

Nenúfares en Kohunlich ❤️

Machacados y jochos de Chetumal

Después de la visita a las zonas arqueológicas del Sur de Quintana Roo, ese mismo día decidimos aprovechar que todavía teníamos gasolina y llegamos a Chetumal. Tuvimos suerte, nos tocó ver el atardecer desde el malecón.

 

La fama que tienen los machacados de Chetumal no es gratuita: de verdad están muy buenos. Son como raspados pero con una base de puré de la fruta de tu elección, lo machacan justo al momento. Los jochos, por su parte, son una bomba obscena de salchicha cubierta de tocino y, si lo prefieres, puede empanizarse con queso de bola. Por $21.00 MXN del hot dog ya te puedes dar por bien cenado.

Después de alimentarnos, regresamos a Bacalar cantando y bailando el Pasito Perrón en el auto porque lo ameritaba. No había otra forma de cerrar un viaje tan divertido como el de aquél día.

Voy a cerrar este blog post diciendo que ha sido uno de los viajes más bonitos y divertidos que he tenido. Muchas gracias a Marhu por reunir a gente linda para celebrar una fecha tan bendita como su cumpleaños. Lo digo en serio, Bacalar no se habría visto tan hermoso sin su compañía, amigos.

Mientras escribo estas líneas, escucho An Awesome Wave de Alt J y tomo mucho café. ¡Gracias por leerme! Les mando besos. 😘

Mañanita en Bacalar.

 

El muelle de Magic Bacalar tiene una vista bellísima.
Miguel Ángel y yo tirando rostro en el Canal de los Piratas, en donde, por cierto, Ppto casi se hunde con todo y gadgets.
La cumpleañera posa casual mientras le tomo fotos en la Iglesia de San Joaquín, Bacalar.

 

Velero en la Laguna de los 7 colores

 

Recepción de Magic Bacalar

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